Y es que muchas veces soltamos pestes hacia la marca sin pararnos a pensar cómo funcionan las cosas… vemos el logo y nos cegamos. Me explico.
Muchas de las tiendas que vemos decoradas con los colores corporativos y logotipos de Movistar no son propiamente de la compañía, sino que son sociedades (empresas vamos) que adquieren el status que en jerga de la casa llaman “canales“, es decir, empresas que venden solo productos Movistar pero que no son Movistar.

No todos son tan malos como parecen
Estos “canales” en teoría siguen las directrices que la marca establece para todas las acciones comerciales: hacen llegar al público las promociones, permiten acceder a los terminales subvencionados, etc.
Ya había comentado que esperaba recoger mi iPhone, y también había comentado mi cabreo porque en el “canal” donde compraba el terminal me obligaban a contratar un seguro, intentando colarme el asunto como si fuese algo que va unido al trasto tanto como la tarifa de datos.
Pues bien, NO PERMITAIS ESTAS ACCIONES NO AUTORIZADAS POR MOVISTAR.
Desde la propia casa me solicitaban los datos del “canal” que me vendía el iPhone porque NO ES OBLIGATORIO CONTRATAR NINGUN TIPO DE SEGURO.
Cuando he llegado esta mañana a recoger mi terminal lo primero que me sueltan es el tema del seguro… como al retirar el de Cristina hicieron el amago de no entregarlo si no contrataba el seguro, les he seguido el cuento, he pagado mi parte del iPhone y cuando ha llegado el momento de seguro de marras me he negado en redondo a firmar nada. Se han puesto un poco “tensas” (una de ellas un pelín borde, la verdad) pero finalmente intentaban suavizar la situación con un “bueno, lo hacemos por su seguridad… a nosotros nos da igual”. Poca vergüenza.
Al recoger el de Cristina solo pudieron entrar los datos para el seguro, pero tuvieron problemas con el sistema de registro y les comentamos que “como teníamos que ir a recoger el mío, lo solucionábamos en ese momento”… no querían dejarnos marchar sin llevar firmar el seguro. Y hoy tampoco lo han conseguido.
Es triste porque nosotros hemos sabido imponernos pero ¿cuántos seguros habrán conseguido utilizando la misma técnica?
Catel de Vic, nunca más.