Anoche Iker Jiménez dedicaba Cuarto Milenio a las Piedras de Ica. Si, otra vez con lo mismo.
Como suele ser habitual Jiménez quiere dar una pátina de ciencia a un cuento chino y así le salió el programa. Cualquiera con un mínimo de capacidad para pensar se da cuenta que muchas cosas no cuadraban. Lo primero, los invitados.

Aparte de la historia de las piedras y el tal Javier Cabrera Darquea, impulsor de su conocimiento a nivel mundial, lo que más me llamó la atención fue la presencia en el plató de los “científicos” María del Carmen Olázar (solo presentada como coautora del libro) y Félix Arenas (Analista Geológico ¿?) ambos autores del libro “La verdad sobre las piedras de Ica“. Que casualidad, recién publicado.
Aunque en la entradilla Iker menciona una sola vez lo que a mi juicio es el quid de la cuestión, pero no os hagáis ilusiones, no se vuelve a hablar del asunto durante todo el programa. Me explico.
Según los “científicos” entregan a la Universidad Autónoma de Madrid varias muestras de piedras de Ica extraídas por ellos mismos en Perú. Se somete a las piedras a pruebas de datación que arrojan edades de 91.000 años para la más antigua de las analizadas, otra con 61.000 años y luego hablan de muestras del siglo 6 ó 7 de nuestra era. Es decir, nada concluyente porque si hablamos de una humanidad que coexistió con los dinosaurios (según los grabados), y éstos se extinguieron hace 65.000 millones de años (millón arriba, millón abajo… no nos vamos a poner rigurosos ahora) ¿entonces? ¿91.000 años son bastantes menos que 65 millones o me equivoco?

Si ya solo por estos detalles sin importancia vemos que la cosa no se sostiene ¿para qué darle tantas vueltas?
Por cierto, se habla de datación pero no del método, o sea, las gallinas que entran por las que salen… y me salen 91.000 años ¿cómo lo ves?
No tengo formación científica (eso ya lo habréis notado) pero si puedo darle a la pausa del vídeo de Cuatro y leer que es una “datación absoluta por termoluminiscencia de carbonatos de deposición“… muy conocida en su casa a la hora de comer, pero sobre la que no sabemos nada de su eficacia, precisión y fiabilidad en el caso que nos ocupa.

Pero voy al tema que me pierdo. Como decía, en la entradilla del programa Jiménez menciona un dato que me parece fundamental… se han datado las piedras, pero no los grabados. Y en eso no se profundiza, imagino que la razón es que nos cargamos otro “misterio de toda la vida“, y claro, eso no conviene. Por ahora.
Luego tenemos a Vicente París al que presentan como “investigador y escritor“. Éste escribió en la revista Año Cero un articulo titulado “Las piedras de Ica, el fin del mito” y el hombre parecía defender la única opción más plausible: todo es un cuento de hadas, como las de Cottingley. Ya me entendéis.
En Ica y en España si que hay piedras, pero no son las de los cantos rodaos de Perú, sino la de la cara de muchos himbestigaores. Tristeza oyes.
Play Cuatro | Cuarto Milenio – Programa 21