Lo que se perfilaba como una bonita historia de amor se va convirtiendo poco a poco en algo que querré no recordar.

No se puede negar que La Jijonenca tiene unos helados excelentes, buena calidad, buen sabor e inmejorable imagen de marca. Pero parece que la crisis también les afecta y hacen recortes donde quizás no es momento de hacerlos: el transporte y la formación.
Nota Post-Redacción 1: Comencé a escribir esta entrada hace unos días pero la he dejado “reposando” para releerla y modificar o añadir cosas antes de darle al botón “Publicar” del panel de WordPress.
Pero añado esta nota para comentar algo de lo que me he enterado: parece ser que alguien del pueblo quiso, hace unos años, servir Jijonenca en su establecimiento… pero la marca, mirando por encima del hombro, les denegó la posibilidad. La sorpresa de la concesión a nuestras manos de esta posibilidad ha sido mayúscula.
¿Las cosas no están muy bien este año y hemos abierto la mano?
Cuando inicias la actividad con ellos no te imparten ni una charla, dan por sentado que lo sabes todo sobre cómo vender su producto y como único recurso obtienes un DVD con recetas de copas de helado que, en nuestro caso, no nos sirven de nada pues no tenemos instalaciones para atender ese servicio.
“Los repartos se hacen todos los jueves, pero si alguna semana haces corto te enviamos un trasporte urgente y arreglado“… nada más lejos de la realidad.
Somos novatos y nos dejan a nuestra suerte con una nevera vertical y con otra expositora de 13 sabores. Con esa maquinaria es imposible atender las necesidades que se generan en un negocio de venta de helados por pequeño que sea… te impide hacer pedidos grandes porque no tienes dónde almacenar el producto.
Así que nos quejamos y finalmente nos ceden un arcón congelador que nos permite tener algo más de previsión. Pero tampoco es suficiente… bueno, tenemos el transporte urgente que nos puede sacar del apuro.
Pues va a ser que no. Siempre hay excusas (tardan 3 días en preparar un pedido que es urgente, pero si lo pides ordinario lo tienen de un día para otro) con tal de no hacer uso de esa opción… como la han de pagar aparte te ponen todas las trabas del mundo, luego te dicen eso de “Hombre, como te llegaría sólo un día antes del reparto ordinario no ganas nada”
Nota Post-Redacción 2: Lo peor no es que no te sirvan, lo peor es que encima no te dan ni una opción viable ni medios alternativos: pagar un transporte a medias, cederte una caja isotérmica para que puedas ir tú mismo a buscar el genero (en mi caso por distancia es posible), poder acudir a puntos más grandes que puedan cederte algo de genero… NADA
Lo que pasa siempre, que el comercial te dice una cosa y la realidad es totalmente opuesta.
Eso si, si pides 1.500 euros de helado no hay problema.
Ya un transportista de la casa nos dejó entrever lo que se cuece en la casa: “Eramos cinco camiones de reparto y ahora solo estamos dos para atender todo lo que se genera”
Un reparto a la semana para una tienda a la que no se le ha provisto de capacidad de almacenaje es a todas luces insuficiente… y eso afecta a la imagen de marca, porque ver un expositor sin materia prima es de auténtica pena.
Aguantaremos el tirón porque ya estamos en harina y en agosto, pero desde luego tengo claro que no repetiremos esta experiencia… el producto es bueno pero el servicio deja que desear.