Todos los que tenemos perro y nos preocupamos por su salud, queremos siempre que nuestro peludo compañero esté lo más sano posible. Esa al menos es mi prioridad con Coco, por muy pesado que sea.
La Leishmania es, con diferencia, uno de los mayores temores de los que tenemos compañeros de cuatro patas… Virbac ha sacado al mercado CaniLeish una “vacuna” que en teoría protege a nuestro amigo de la temida enfermedad, pero ¿Es realmente eficaz y justificada su aplicación?
He llegado a CaniLeish por otros caminos, y esta es la historia.

Llevo meses de veterinarios porque mi perro tiene picores en la piel acompañados de una especie de caspa, una afición loca por lamerse el culo y unas costras duras y secas en el morro, justo en la nariz, ha perdido dos kilos de peso, tiene unas legañas espesas y consistentes, pero bien la conjuntiva. Además han cambiado sus hábitos: se come toda la comida de un tirón cuando antes iba a ratos y el bol le duraba todo el día, esta muy nervioso y lloriquea por todo, roba comida cosa que no había hecho nunca (se comió una paleta de madera de cocinar). En fin, un circo.
El peregrinaje me ha llevado a las manos de tres veterinarios diferentes, cada uno con su cosas pero todos con un factor en común: corren en círculos como pollo sin cabeza, gritando diagnósticos al azar para ver si alguno acertaba.




