Tema controvertido y que poco a poco va retornando a sus cauces. La prohibición de las “corridas de toros” (parece algo cercano a la zoofilia mas que otra cosa) en Cataluña ha levantado mucha polvareda de todo tipo… política, mediática, popular, etc.
Como uno es persona apolítica pues voy a pasar de puntillas por esa vertiente para no hacer ruido y despertar a las fieras. Pero si tengo que posicionarme sin duda: SI A LAS CORRIDAS, NO A LOS TOROS
Siempre he pensado que las “costumbres” bárbaras, como matar a un animal para divertimento del personal, eran cosas que el tiempo y la evolución natural del hombre hacía la cordura, abandonando por completo la parte animal de nuestro comportamiento, acabarían enterrando en el recuerdo eso que muchos llaman “la fiesta nacional“.
Pero no, seguimos perpetrando salvajadas como matar animales con una espada, tirar cabras desde campanarios (yaaaa, que eso ya no se hace), desmembrar a un pato o un pollo colgado de una cuerda, acribillar a una res con pequeños dardos mientras caballistas le pican en todo lo alto… ¿pero qué somos?
Esa parte utópica de mi persona confiaba en que con el paso de los años veríamos como un espectáculo salvaje este tipo de cosas e iríamos dejándolo en el olvido, disfrutando las fiestas con otras cosas más lúdicas como degustaciones de manjares o disfrutar de una buena banda y bailoteo hasta no sentir las piernas… que diría aquel.
No es una cuestión política, sino algo de sentido común. Matar así un animal no puede llamarse “la fiesta nacional” porque entonces ¿qué clase de nación somos? ¿unos salvajes?
Espero y deseo que Cataluña solo sea el primer paso, que todas “las fiestas” donde cuyo programa incluya cualquier tipo de “espectáculo” donde se practiquen este tipo de “divertimentos” sean abolidos y que dediquemos nuestro tiempo de fiestas a eso, a festejar, no a matar. Es triste saber que hay personas que disfrutan con eso.
Señoras, señores hemos de subir un peldaño y evolucionar, ya no estamos en las cavernas. Hagamos honor a eso de SER HUMANO.
