Este mediodía he sabido de una “práctica financiera” (un robo en toda regla) mientras escuchaba el programa La Ciutat de Onda Cero, dirigido por Albert Lesán.
En el se hablaba de algo que yo no había escuchado nunca los CLIP o SWAP ligados a la concesión de hipotecas… más que ligados obligados, o contratabas o no había hipoteca.
Buscando una definición que todos, incluido yo mismo, podamos entender he topado con un articulo de Cotizalia donde en un par de párrafos y en un lenguaje inteligible lo explican:
Los clips hipotecarios son un producto parecido a un seguro contra la subida de los tipos de interés (llamado swap) que se asocia a un préstamo hipotecario, de forma que el cliente se asegura que, si los tipos suben más allá de un determinado nivel, lo que gana con este producto le compensa del encarecimiento de la letra de la hipoteca. El problema es que, si los tipos bajan -y lo han hecho de forma drástica tras la catástrofe financiera del otoño pasado-, el cliente pierde dinero, mientras que sigue pagando lo mismo por la hipoteca hasta que le toque la revisión.
La cosa se complica porque, ante esta situación, muchos de los que contrataron este producto han intentado salirse y se han encontrado la desagradable sorpresa de que eso conlleva una penalización muy importante por parte del banco, de hasta 15.000 euros para las personas físicas y de hasta 40.000 en las pymes. Además, muchos afectados aseguran que ellos no contrataron voluntariamente el producto, sino que la entidad les obligó (como es práctica habitual con los seguros de vida) o bien no les explicó que el clip era para toda la vida porque no había forma de salirse si las cosas iban mal.
En el programa de radio Lesán preguntaba sobre este producto financiero al responsable de la web No Clip que ha desgranado lo oscuro del asunto… tengamos en cuenta que hablamos de productos que la entidad nos ofrecía como “un regalo” por ser cliente preferente, pero destinado claramente a expertos pues contratarlos requiere rellenar un formulario marcando unas casillas conforme conoces los riesgos del mismo. Curiosamente esos formularios ya se entregaban rellenados y con las casillas marcadas al cliente.
A la hora de tratar con un banco, EL QUE SEA, hay que tener siempre en la mente la máxima: SI ES RECOMENDADO POR EL BANCO, ES MALO PARA TI
Recomiendo a quienes se vean afectados por esta estafa consentida que se pasen por la web de No Clip donde se reúnen más de 3.000 afectados y se dan todas la pautas para defendernos jurídicamente de los bancos que quieren ser “nuestro banco” y demás ralea. Todos son lo mismo.
Web | No Clip – Afectados por Contratos de Intercambio y Clips de Bankinter (y otros bancos)
Cotizalia | Santander y Bankinter sufren las primeras condenas en España por el caso de los clips hipotecarios


















