Acabo de ver Sexy Killer de Miguel Martí y cada vez me asquea más la forma que tiene nuestro gobierno de financiar semejantes engendros. La cinta es infumable, sin pies ni cabeza… eso si, al menos no es de la guerra civil, que suele ser el tema recurrente de “nuestro cine”.
El cartel de la película:

Cartel de Sexy Killer
Y el trailer:
No comprendo como no adoptamos modelos que funcionan como el de los americanos, es decir, nada de subvenciones, si quieres hacer una película te pones a ello pero arriesga tu dinero o el de los inversores que crean en el proyecto. Lo que me parece de traca es que con nuestros impuestos se perpetren semejantes bodrios en 35 mm.
Millones en subvenciones, que rima y todo
La cuestión es que cada año se va una millonada de euros en estas cosillas. En 2008 el cine español recaudó unos 81 millones de euros en las taquillas, pero, sujeta los machos, el Fondo de Protección a la Cinematografía se dejó en subvenciones el mismo año la bagatela de 85 millones de euros. Millones que por cierto parece que siempre van a los mismos, porque lo que vemos es siempre lo mismo.
Amenábar ¿un caso aparte?
El director Alejandro Amenábar perece pasar de estas cosas y para su última producción, Ágora, se ha rascado su bolsillo, por medio de su productora Himenóptero, y sobre todo ha asaltado las arcas de Telecinco que, parece ser, financia el 88% de la producción.
Aquí os dejo el trailer:
Y aquí el póster del film:

Ágora, de Amenábar, se estrenará en otoño de 2009
A ver si cunde el ejemplo y vemos cine no basado en la guerra civil… o ñordas como Sexy Killer, entre otras.