Gana la realidad, por desgracia. Gracias a Microsiervos llego a una web donde han hecho un curioso experimento: comparar productos reales con lo que realmente luego te encuentras al comprarlo.
Como podéis ver en la imagen la realidad es tremendamente triste y supera con creces, negativamente se entiende, al producto de ficción que Burger King te vende en sus establecimientos (llamarlos restaurantes casi me parece un insulto) de comida rápida.



