Hace unas semanas cuando terminaba con mi sesión de running por Vilanova i La Geltrú me topé con uno de tantos amontonamientos de muebles que alguien había dejado en la calle para que el camión de recogida del ayuntamiento los retire.
De entre todos me llamó la atención una cómoda que aparentemente se encontraba en perfecto estado. Fui a casa y junto con Cristina cargamos con ella hasta nuestra morada. Tras un primer vistazo algo más en detalle vimos que estaba en perfecto estado. Tiene unos 120 centímetros de ancho y cuatro cajones accionados por tiradores, todos con cerradura.
Aquí tienes la cómoda.

Decidimos darle una nueva vida, así que no pases de largo, lee la entrada completa haciendo clic en ‘Sigue leyendo‘ y verás cómo nos ha quedado.



