Desde 2007, año en que se editó, he intentado en varias ocasiones leer el auto-proclamado “manual de seducción definitvo” escrito por Mario Luna, Sex Code.
Digo intentado -de leer- porque el libro es un tocho infumable de casi 700 páginas de pura paja donde se usa un nuevo lenguaje ideado para el universo del ligón, llamado Aven (agárrate los machos, significa Artista Venusiano, que ya me dirás) y cuyo objetivo vital parece ser acostarse con el mayor número posible de mujeres.
Corren tiempos de debilidad de carácter y de ésta se aprovechan muchos. Bueno, en realidad de una forma u otra siempre habrá personas que en un momento de su vida por una causa u otra se encuentren con las defensas bajas o la autoestima por los suelos… y siempre habrá quien quiera aprovecharse de esa situación.









