El día 26 de julio, aprovechando que era el cumpleaños de Cristina (y que estábamos agotados) nos dimos una vuelta por Banyoles, en Girona, para dar un vistazo al lago, comer tranquilos y dar una vuelta.
Rodeando el famoso lago nos encontramos con este curioso y elegante graffiti pintado con plantilla sobre un registro de hormigón y metal.
Que eso de firmar, hacer dibujos de colores chillones y formas extrañas esta muy bien pero desde luego encuentro mucho más sutil este tipo de expresiones que las mencionadas.
Así que Cristina puso el móvil a funcionar y este es el testimonio del gato de Banyoles, condenado a perpetuidad a observar unas mariposas y una salamanquesa a la orilla del lago.
