Hay veces que uno acaba hasta las pelotas narices del incivismo del que hacen gala muchos conductores. La gente aparca como le viene sin pensar en que allá donde meten el jodido morro de su mierda de coche, vivimos personas.

Este fue el panorama que me encontré el sábado por la mañana al intentar salir de mi casa… el bonito morro de un Toyota me impide casi salir por la puerta.

Lo más grave es que si pillas al dueño y le afeas la conducta encima te mira mal, como si tuviese la razón de su lado y fueses un energúmeno que berrea sus derechos.

Por ahora no voy a jugármela mostrando las matriculas, pero como se me hinchen los huevos me meteré en líos por culpa de esta gentuza. No es tan difícil darse cuenta que la acera es pequeña y con un simple toque marcha atrás te separas un par de palmos y ya dejas pasar a quienes vivimos en el edificio.
Avisados estáis.

la gente es subnormal profunda, no se puede estar tan empanado.
Ya no es cuestion de palmos Javier, es cuestion de civismo.
Puede pasar una desgracia o un accidente y que el subnormal ese que compliquen mucho la actuacion de los servicios de emergencia.
Puedes ser minusvalido y no poder sacar tu silla.
Puedes llevar el carrito de tu hijo.
No es para dialogar con él. Es para arrastrarle calle abajo hasta mostraler la siguiente plaza de aparcamiento libre.
Para que lo mueva.