Paseando por la Rambla Principal de Vilanova i la Geltrú siempre me llama la atención esté maniquí que “adorna” la entrada a un comercio.
Da entre grima y yuyu. Es… extraño. Me imagino levantándome por la noche al lavabo y encontrándomelo plantado en medio del comedor, con la penumbra de la luz que entra por las ventanas iluminando esa sonrisa.
Y que de repente abra los ojos.


Pásate por la calle Baixada Llibreteria de Barcelona (al lado del ayuntamiento)…. ¡¡está llena de esos maniquíes esperpénticos!!!
Hola guapetona.
Pues mira, tengo que subir el jueves a Barcelona, así que aprovecho y me paso a dar un vistazo.
Dan cosica.
Si te apetece tomar un café, el jueves es el día.
Javier
Pues gracias por la invitación, pero el jueves no puedor no puedor….