Esta mañana, amén de un viento de narices, he tenido que batallar con los retrasos de RENFE (casi 1 hora), los traqueteos del Sagalés de turno, los clientes que fijan cita y cuando llegas ni están ni se les espera… y las pegatinas como esta que me he encontrado en la parada del bus.

Estamos todos bastante quemados. Veremos como acaban las cosas.
La pegata viene promocionada por un partido político, pero como paso de esas cosas le doy un desenfoque y me quedo tan ancho hoygan.