Ya he publicado algún cartel de cierre de negocio más en este blog, y vuelvo a ello después de toparme con éste en un local de la Rambla Principal de Vilanova i La Geltrú.
Es uno de los muchos anuncios de cierre, traspaso, alquiler o lo que se pueda que se ven en las puertas de los negocios del pueblo. Cada vez da más miedo la deriva que van tomando las cosas.

La verdad es que da miedo!!! yo paso cada día casa a la estación y viceversa no pasa semana en la que no vea algún local que cierra…casi siempre pienso en la ilusión con la que creas un negocio, los nervios de los primeros días, el esfuerzo en montarlo todo, superar dificultades legales y normativas absurdas, para que a los pocos meses o años se vaya todo al carajo y te quede una enrome sensación de fracaso. (Lo sé porque me ha pasado)
Porque el problema es que no sólo cierran los negocios caducos, absurdos o que no han sabido adaptarse, que hasta cierto punto sería la lógica normal de los acontecimientos, sino también los nuevos y que aparentemente tienen “buena pinta”
Una pena
Hola Kike, me pillas conectado.
No te voy a contar nada que no sepas, tú mismo ves como están las cosas porque caminas por las mismas calles que yo.
Y también sabes que las cosas en las empresas tampoco están bien, mi cuñado trabaja en Hitecsa y el futuro pinta sombrío. Uno más o menos sobrevive como puede, somos dos y mira, nos apañamos. Pero claro, ellos tienen dos hijas, hipoteca… en fin.
Lo malo de todo esto es que leas por donde leas todos te lo pintan mal, que irá a peor en los años que vienen.
Veremos en qué acaba todo esto.
Gracias por comentar.
Un abrazo.
Javier
Nota: A ver si organizamos un “Café & Tuits Vilanova” y nos conocemos todos.