Accidente en el Parque de Atracciones del Tibidabo

La vida es un segundo, y muestra de ello es lo acontecido en el Parque de Atracciones del Tibidabo ayer.

Parque de Atracciones del Tibidabo de Barcelona

Una chica de 15 años va a divertirse a uno de los parques de atracciones con más solera de España, el del Tibidabo, en Barcelona. Se sube en una de las mencionadas, el péndulo.

De repente la base del mástil de la atracción cede hasta partirse éste en tres piezas. La parte de asientos que alberga en ese momento a cuatro personas cae a plomo desde 38 metros de altura. Una chica de 15 años muere en el acto y el resto resultan heridos.

Según mencionan en los informativos de La Sexta es la primera persona que fallece en el Tibidabo en sus 100 años de historia.

El sentido de mi entrada no es otro que mostrar cuan frágil es nuestra vida, apenas unos segundos bastan para cambiar todo cuanto conocemos. Esta chica apenas ha vivido, nunca sabrá lo que es hacerse adulta, tener pareja, hijos, dar un motivo de orgullo a sus padres… y todo mientras disfrutaba de una atracción una noche de sábado.

Vivir intensamente, tener solo lo necesario y sobre todo respirar cada segundo de vida, pues tu mundo puede cambiar en cualquier momento.

Aunque es probable que ningún familiar o amigo de esta chica lea nunca esta entrada, vaya desde aquí un cálido abrazo… obviamente no aliviará su dolor, pero algo reconforta, aún viniendo de un extraño.

Un nuevo protegido en el mundo

No soy ni religioso ni creo que dioses, pero a uno se le escapa un “ha sido tocado por el dedo de Dios” si hablamos del único superviviente del accidente aéreo sucedido en Libia ayer.

Accidente aéreo en Libia: 103 muertos y 1 superviviente
Hablo del accidente ocurrido ayer cerca del aeropuerto de Tripoli en Libia, donde 103 personas han muerto… pero un niño de 10 años sobrevivió al mismo.

Que si, que toda una serie de circunstancias y casualidades fueron las que llevaron a este niño a sobrevivir, pero ese sabor de fondo de lo inexplicable siempre ronda la cabeza, aunque tu mente racional te lleva de nuevo al inicio de este párrafo.

El Protegido, dirigida por M. Night Shyamalan
Me viene a la cabeza Unbreakable, titulada aquí El Protegido (2000). Una de las pocas películas dirigidas por M. Night Shyamalan que me gustan. En ella Bruce Willis es un vigilante de seguridad que sobrevive a un accidente ferroviario, para descubrir que fue provocado para comprobar su “estado de gracia” por un amante de los cómics de superhéroes, interpretado por Samuel L. Jackson.

Con solo 10 años este chaval posiblemente no pueda aún ser consciente de lo que ha dejado atrás, pero una experiencia de ese tipo debe cambiarte la vida por completo… no solo sus conceptos sino la percepción de la misma.

La vida es corta y breve, las dos cosas a la vez, pero no lo valoramos ¿ha de suceder algo para que nos demos cuenta?

Me temo que si.

La Razón | El segundo accidente aéreo más grave en Libia en los últimos 20 años
IMDB | Unbreakable (2000)
Film Affinity | El Protegido

Barcelona caótica cuando caen cuatro gotas

Esta mañana he tenido que bajar a Barcelona para solucionar varias cosas. Así que de buena mañana me he levantado, preparado los documentos y ale.

La primera en la frente, aparte de los cero grados de temperatura cae una fina lluvia, bueno me voy a tomar un café con leche calentito y después pillo el coche… iluso de mi. Cuando salgo del bar la lluvia se ha convertido en hielo en apenas unos minutos. En la misma puerta del bar derrapa el primer coche… paso, me bajo en tren.

Vale, que igual me paso un poco... ¿pero se me entiende o no?

Vale, que igual me paso un poco... ¿pero se me entiende o no?

Lo que suele ser un paseo de 12 a 15 minutos se convierte en media hora; el pueblo se ha convertido en una inmensa pista de hielo que nos convierte a todos en Chiquito de la Calzá… todos caminamos extraño para no eslomarnos al primer traspié.

Vivo en un pueblo de 2.000 habitantes, pequeño vamos, pero en el corto trayecto de mi casa a la estación de tren he visto 3 accidentes de coche, todos en el pueblo. Los típicos topetazos por resbalar en el hielo… por cierto que uno de ellos ha ido de muy poco que no me llevase por delante.

La estación de tren tiene chimenea de leña, pero no he podido disfrutarla porque he llegado justo para sacar el billete y subirme al tren… por cierto, desde él he visto otro accidente en la carretera que cortaba la misma en sentido norte. Un desastre.

Otro de los efecto colaterales del mal tiempo en mi pueblo es que la TV, digital ojo, funciona mal o directamente deja de funcionar. Y el ADSL va como el culo.

En Barcelona las cosas no estaban mejor. Los autobuses con un retraso de narices, el trafico a tope con atascos en muchos sitios, la gente que aparca en doble fila para estar más cerca del sitio donde van y no mojarse, pero mientras organizan pitotes importantes.

Lo que no entiendo es las velocidades, aunque solo sea en un tramo corto, que alcanzan algunos con el coche sobre suelo mojado… imagino que la gente está quemada y a la que tiene 40 metros libres libera tensión de esta manera. No entiendo como no pasan más cosas.

Debe ser que me estoy volviendo muy de pueblo. Cuando bajo a Barcelona lo paso bien pero cuando llevo unas cuantas horas solo tengo ganas de subirme al tren o al coche y volver a casa. Aquí no tengo ruido por las noches, huele a leña, aparco donde quiero sin ser acosado por zonas verdes o azules, me saludo con la gente que veo por la calle.

Mucha vanguardia, mucha tecnología pero como te falte gas, electricidad, el móvil o cualquier otro cachivache puedes darte por jodido. Y si llueve, más aún.

A veces el camino recto no es lo mejor

Es lo que le tendría que haber dicho al conductor del camión que me ha pegado un trompazo esta mañana… dejándome alegría para toda la jornada.

A eso de las 12 del mediodía entraba en Barcelona por la Avenida Meridiana, cuando llego a la altura de la calle Aragón me dispongo a girar a la derecha para tomar esa calle… la situación es como veis en el croquis.

Ahí estaba yo, tan tranquilito

Ahí estaba yo, tan tranquilito

Pues bueno, coloco el intermitente conforme voy a girar a la derecha y allá que inicio la marcha, el camión hace lo mismo pero en lugar de girar como está obligado en su carril el tío sigue rectoy me da a mi por el recto.

Leñazo, el tío va y sigue recto

Leñazo, el tío va y sigue recto

Ademas del susto, el guardabarros de la rueda trasera derecha acabó destrozado, la chapa dañada y el parachoques trasero semiarrancado. Mi cafetera ya es viejecilla y destartalada, nada más le faltaba esto.

El camión era un Renault grandote que llevaba un remolque lleno de coches, cuyo destino era el concesionario de la misma marca que hay junto Plaza de las Glorias.

Al conductor del camión ya se le ve mayor al hombre; se para a un lado y lo primero que me suelta:

- Al camión no le ha pasado nada (el tío)
- Hombre, faltaría más que mi 206 te hubiera causado daños…
- (Le digo) Pero hombre ¿no ve que tiene giro obligado a la derecha?
- Es que iba al concesionario a dejar estos coches… (así como empanao)
- Ya, pero uno no puede ir recto solo porque le viene bien.
- (Y me suelta) Bueno, voy un momento a dejar los coches y vuelvo para hacer el parte del seguro…
- ¡Ni de coña! Usted no se va de aquí sin rellenar el parte ahora mismo.

Me mira así como confuso pero accede, se va al camión a por sus papeles y ale, a rellenar mi primer parte de accidentes en 7 años que tengo carnet B.

El hombre se relaja un poco, ni yo me he puesto borde ni el se resiste a rellenar todo y a firmar después. Me dice que es de Zamora y que quizás como iba un poco apremiado de tiempo no ha prestado toda la atención que debía a circular. Madreloparió.

Finalmente me firma el parte y yo acabo de trasladarlo a mi aseguradora (ay, Dios mío ¡¡¡ Aseguradoras !!!) que es Línea Directa.

El coche circula bien y no ha quedado dañado como para no poder hacerlo, pero entre que ya es viejo (11 años), que arrastra más de 300.000 kilómetros y que sufre unos cuantos achaques; esto es el remate final, pobrecito mío.

Para colmo el resto del día ha sido de lo más frustrante… pero eso, eso es otra historia.