Catalana de Occidente, Línea Directa y el conductor responsable

El 17 de diciembre de 2009, mientras entraba en Barcelona con mi cafetera, un camión que llevaba en su remolque unos cuantos coches Renault, prefirió no seguir el giro obligatorio a la derecha y darme un beso por detrás… bueno, la historia completa ya la viste en otra entrada.

Gracias a un conductor responsable mi coche reparado

Gracias a un conductor responsable mi coche será reparado

Pues bien, ayer día 12 de enero de 2010 me llama el agente de Línea Directa asignado a mi parte y me da la buena noticia: el conductor del camión admite la culpa, el parte es admitido por Catalana de Occidente, su aseguradora.

Me dan fecha de hoy para ir a peritar los daños de mi cafetera. Así que acabo de llegar de pasar el trámite en un taller de La Garriga donde todo se ha realizado de forma rápida y eficaz.

Habitualmente utilizo esta plataforma para rajar sobre las “pequeñas jugarretas” que nos gastan las grandes empresas, pero hoy quiero hacer todo lo contrario. Sobre todo agradecer a Cesáreo, el conductor del camión, la franqueza con su compañía al reconocer su error y admitir la culpasi todos fuésemos tan honestos otro gallo nos cantaría.

Esta actitud no solo voy a reconocerla en este blog sino que pienso agradecerla por escrito a este hombre.

Pero ojo, aún falta el final de la historia. Espero que no aparezca nada raro. Os contaré el final.

Los perroflautas en ciernes y el revisor asesino

One more time me pasa un sucedido en el tren. Resulta que bajaba a Barcelona en tren y en La Garriga se suben un grupo de jóvenes perroflautas (o alternativos, como quieras llamarlos) de entre 16 y 18 añitos con toda la intención de viajar de válvula.

Grupo de jóvenas perroflautas a la hora del lunch

Grupo de jóvenas perroflautas a la hora del lunch

El problema, aparte de su perroflautismo en ciernes, es la poca vista o práctica en esto de usar las cosas sin pagar. El convoy de las 8:56 de la mañana tiene solo dos vagones y en lugar de ponerse al final (el revisor comienza “la ronda” desde la cabeza a la cola) van y se sientan justo al lado de la puerta por la que sale el miura de los tickets.

Los jóvenes alternativos viajaban desde La Garriga hasta Granollers, es decir, dos paradas de nada.

La cuestión es que se pusieron muy tontos, que si risas, que si enciendo un cigarrito (no se puede fumar en los vagones)… hasta que se abre la puerta del toril, digo de la cabina del conductor y sale un hermoso revisor, bragado, patilargo, de nombre Rutilante.

Yo que me veo la situación sigo atento la escena, Rutilante fija sus ojos ávidos de fiesta en los perroflautas. Me pide a mi el billete, apenas gruñe un “Buenos días” pero sin mirarme, ya nada puede pararle…

- ¡APAGUE EL CIGARRO!

Lo dijo en un tono tan firme y gutural que hasta yo mismo me sorprendí buscando el pitillo en mi mano. Y eso que no fumo.

- BILLETES… POR FAVOR (sonrisa y brillo Profiden)

La alegre muchachada ya no ríe, este no es un revisor flojo, han dado con la horma de sus babuchas. Sus rastas apuntan al suelo.

Les hizo pagar uno a uno (eran 5 muchachas y 1 mastuerzo) sin perdonar ni un solo céntimo de euro. Tanto es así que el tipo no dio la orden de seguir al conductor hasta que el último de los alternativos hubo pagado.

Niños perroflautas: si somos antisistema, hemos de serlo full time. Pero si queremos viajar como el resto de los mortales, es decir, calentitos, sentados y disfrutando del paisaje, tenemos que abonar el correspondiente billete. Los trenes no los regalan en Alstom, ni los señores que conducen o mantienen todo esto lo hacen por amor al arte; cobran un sueldo.

Barcelona caótica cuando caen cuatro gotas

Esta mañana he tenido que bajar a Barcelona para solucionar varias cosas. Así que de buena mañana me he levantado, preparado los documentos y ale.

La primera en la frente, aparte de los cero grados de temperatura cae una fina lluvia, bueno me voy a tomar un café con leche calentito y después pillo el coche… iluso de mi. Cuando salgo del bar la lluvia se ha convertido en hielo en apenas unos minutos. En la misma puerta del bar derrapa el primer coche… paso, me bajo en tren.

Vale, que igual me paso un poco... ¿pero se me entiende o no?

Vale, que igual me paso un poco... ¿pero se me entiende o no?

Lo que suele ser un paseo de 12 a 15 minutos se convierte en media hora; el pueblo se ha convertido en una inmensa pista de hielo que nos convierte a todos en Chiquito de la Calzá… todos caminamos extraño para no eslomarnos al primer traspié.

Vivo en un pueblo de 2.000 habitantes, pequeño vamos, pero en el corto trayecto de mi casa a la estación de tren he visto 3 accidentes de coche, todos en el pueblo. Los típicos topetazos por resbalar en el hielo… por cierto que uno de ellos ha ido de muy poco que no me llevase por delante.

La estación de tren tiene chimenea de leña, pero no he podido disfrutarla porque he llegado justo para sacar el billete y subirme al tren… por cierto, desde él he visto otro accidente en la carretera que cortaba la misma en sentido norte. Un desastre.

Otro de los efecto colaterales del mal tiempo en mi pueblo es que la TV, digital ojo, funciona mal o directamente deja de funcionar. Y el ADSL va como el culo.

En Barcelona las cosas no estaban mejor. Los autobuses con un retraso de narices, el trafico a tope con atascos en muchos sitios, la gente que aparca en doble fila para estar más cerca del sitio donde van y no mojarse, pero mientras organizan pitotes importantes.

Lo que no entiendo es las velocidades, aunque solo sea en un tramo corto, que alcanzan algunos con el coche sobre suelo mojado… imagino que la gente está quemada y a la que tiene 40 metros libres libera tensión de esta manera. No entiendo como no pasan más cosas.

Debe ser que me estoy volviendo muy de pueblo. Cuando bajo a Barcelona lo paso bien pero cuando llevo unas cuantas horas solo tengo ganas de subirme al tren o al coche y volver a casa. Aquí no tengo ruido por las noches, huele a leña, aparco donde quiero sin ser acosado por zonas verdes o azules, me saludo con la gente que veo por la calle.

Mucha vanguardia, mucha tecnología pero como te falte gas, electricidad, el móvil o cualquier otro cachivache puedes darte por jodido. Y si llueve, más aún.

A veces el camino recto no es lo mejor

Es lo que le tendría que haber dicho al conductor del camión que me ha pegado un trompazo esta mañana… dejándome alegría para toda la jornada.

A eso de las 12 del mediodía entraba en Barcelona por la Avenida Meridiana, cuando llego a la altura de la calle Aragón me dispongo a girar a la derecha para tomar esa calle… la situación es como veis en el croquis.

Ahí estaba yo, tan tranquilito

Ahí estaba yo, tan tranquilito

Pues bueno, coloco el intermitente conforme voy a girar a la derecha y allá que inicio la marcha, el camión hace lo mismo pero en lugar de girar como está obligado en su carril el tío sigue rectoy me da a mi por el recto.

Leñazo, el tío va y sigue recto

Leñazo, el tío va y sigue recto

Ademas del susto, el guardabarros de la rueda trasera derecha acabó destrozado, la chapa dañada y el parachoques trasero semiarrancado. Mi cafetera ya es viejecilla y destartalada, nada más le faltaba esto.

El camión era un Renault grandote que llevaba un remolque lleno de coches, cuyo destino era el concesionario de la misma marca que hay junto Plaza de las Glorias.

Al conductor del camión ya se le ve mayor al hombre; se para a un lado y lo primero que me suelta:

- Al camión no le ha pasado nada (el tío)
- Hombre, faltaría más que mi 206 te hubiera causado daños…
- (Le digo) Pero hombre ¿no ve que tiene giro obligado a la derecha?
- Es que iba al concesionario a dejar estos coches… (así como empanao)
- Ya, pero uno no puede ir recto solo porque le viene bien.
- (Y me suelta) Bueno, voy un momento a dejar los coches y vuelvo para hacer el parte del seguro…
- ¡Ni de coña! Usted no se va de aquí sin rellenar el parte ahora mismo.

Me mira así como confuso pero accede, se va al camión a por sus papeles y ale, a rellenar mi primer parte de accidentes en 7 años que tengo carnet B.

El hombre se relaja un poco, ni yo me he puesto borde ni el se resiste a rellenar todo y a firmar después. Me dice que es de Zamora y que quizás como iba un poco apremiado de tiempo no ha prestado toda la atención que debía a circular. Madreloparió.

Finalmente me firma el parte y yo acabo de trasladarlo a mi aseguradora (ay, Dios mío ¡¡¡ Aseguradoras !!!) que es Línea Directa.

El coche circula bien y no ha quedado dañado como para no poder hacerlo, pero entre que ya es viejo (11 años), que arrastra más de 300.000 kilómetros y que sufre unos cuantos achaques; esto es el remate final, pobrecito mío.

Para colmo el resto del día ha sido de lo más frustrante… pero eso, eso es otra historia.

Nivell 10, rozando lo cutre (Parte I)

Como tengo muchas cosas que contar de Nivell 10, adelanto que ninguna buena, voy a dividir esta entrada en tres partes para no hacerlo demasiado pesado.

Logotipo de Nivell 10

Para quien no conozca Nivell 10 decir que es una tienda de foto/vídeo/electrónica, profesional y de consumo, ubicada en la calle Pelayo de Barcelona. No son unos novatos, llevan ahí más de 20 años.

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¿Solución a la crisis? En 7 días… y me sobran 3

Entrada revisada el 25 de septiembre de 2010

Entrada revisada el 14 de agosto de 2011

Hace un rato llegaba a casa pensando en mis cosas y ha sucedido un evento planetario que no puedo evitar compartir con todos vosotros. Abro el buzón y me encuentro en su interior la solución a la crisis mundial… no, de los carajillos y los “solysombra” me estoy quitando… en serio que la solución estaba ahí.

La solución es: ¡¡¡ Maestro Sababu !!!

Tampoco, lo del pegamento hace tiempo que ni lo pruebo. A ver, que me explico:

Maestro Sababu del timo

Veis como tengo razón, gente de mala fe.

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