Es lo que le tendría que haber dicho al conductor del camión que me ha pegado un trompazo esta mañana… dejándome alegría para toda la jornada.
A eso de las 12 del mediodía entraba en Barcelona por la Avenida Meridiana, cuando llego a la altura de la calle Aragón me dispongo a girar a la derecha para tomar esa calle… la situación es como veis en el croquis.

Ahí estaba yo, tan tranquilito
Pues bueno, coloco el intermitente conforme voy a girar a la derecha y allá que inicio la marcha, el camión hace lo mismo pero en lugar de girar como está obligado en su carril el tío sigue recto… y me da a mi por el recto.

Leñazo, el tío va y sigue recto
Ademas del susto, el guardabarros de la rueda trasera derecha acabó destrozado, la chapa dañada y el parachoques trasero semiarrancado. Mi cafetera ya es viejecilla y destartalada, nada más le faltaba esto.
El camión era un Renault grandote que llevaba un remolque lleno de coches, cuyo destino era el concesionario de la misma marca que hay junto Plaza de las Glorias.
Al conductor del camión ya se le ve mayor al hombre; se para a un lado y lo primero que me suelta:
- Al camión no le ha pasado nada (el tío)
- Hombre, faltaría más que mi 206 te hubiera causado daños…
- (Le digo) Pero hombre ¿no ve que tiene giro obligado a la derecha?
- Es que iba al concesionario a dejar estos coches… (así como empanao)
- Ya, pero uno no puede ir recto solo porque le viene bien.
- (Y me suelta) Bueno, voy un momento a dejar los coches y vuelvo para hacer el parte del seguro…
- ¡Ni de coña! Usted no se va de aquí sin rellenar el parte ahora mismo.
Me mira así como confuso pero accede, se va al camión a por sus papeles y ale, a rellenar mi primer parte de accidentes en 7 años que tengo carnet B.
El hombre se relaja un poco, ni yo me he puesto borde ni el se resiste a rellenar todo y a firmar después. Me dice que es de Zamora y que quizás como iba un poco apremiado de tiempo no ha prestado toda la atención que debía a circular. Madreloparió.
Finalmente me firma el parte y yo acabo de trasladarlo a mi aseguradora (ay, Dios mío ¡¡¡ Aseguradoras !!!) que es Línea Directa.
El coche circula bien y no ha quedado dañado como para no poder hacerlo, pero entre que ya es viejo (11 años), que arrastra más de 300.000 kilómetros y que sufre unos cuantos achaques; esto es el remate final, pobrecito mío.
Para colmo el resto del día ha sido de lo más frustrante… pero eso, eso es otra historia.