Después de usar dos temas, el primero creado por un diseñador (tuve que desinstalarlo porque comenzó a fallar de forma estrepitosa con apenas 60 tarjetas cargadas) y el segundo un Twenty Tenmondo y lirondo, he metido mano al CSS y PHP de DBcard y éste es el resultado final.
No es mas que la modificación del tema Twenty Ten original que viene con WordPress por defecto.
Vamos con un breve manual paso a paso para limpiar los disipadores y ventiladores de tu MacBook Pro.
Procedimiento necesario e indispensable si eres fumador sobre todo. El alquitrán del tabaco junto con el polvo del ambiente forman una capa compacta que atora aún más las laminas del disipador del equipo.
Bueno amigos, llegamos a la parte más delicada de este manual. Ayer nos quedábamos con la unidad óptica Matshita DVD-R UJ-868 de nuestro Apple MacBook Pro tal que así.
Retiramos los tornillos de la cubierta y nos encontramos con todo el mecanismo de la unidad al aire. A partir de este momento hay que proceder con mucho cuidado, un mal toque de destornillador y ya podemos encargar una grabadora nueva.
Al principio pensaba que las unidades ópticas de los MacBook Pro eran directamente una mierda. En mi taller no paraban de entrar equipos con la “superdrive“, forma con la que los maqueros definen la unidad óptica, que no lee o ha dejado de grabar o ambas cosas a la vez.
La experiencia y el siguiente tutorial con imágenes “paso a paso” dicen todo lo contrario: no es que las unidades tengan mala calidad sino que están mal montadas (ubicadas) y entra polvo en las mismas… polvo es igual a dejar de funcionar.
Zamora, que no se ganó en una hora, dicen, aunque la encontramos tan desierta que igual en 30 minutos la habríamos tomado nosotros dos.
Son apenas 62 kilómetros los que separan Zamora de Salamanca, así que no pudimos resistirnos al impulso de conocer una ciudad que no habíamos visitado nunca. Pues nada, nos subimos a nuestra vieja cafetera y allá que vamos.
Cuando veo los “documentales” de Callejeros siempre pienso (no me fío de nada que venga de la TV) que exageran un poco con las situaciones que muestran. Vale que puede darse de forma puntual, pero de ahí a lo que se ve… eso pensaba.
Pero he de reconocer que en este caso no se equivocan ni un milímetro. Hablo del barrio de Buenos Aires, ubicado en las tinieblas exteriores de la ciudad de Salamanca, un lugar donde solo hay llanto y rechinar de dientes (Bibliadixit)
Aún con temperatura cercana o bajo cero decidimos salir el pasado domingo con dirección a Candelario, un pueblo enclavado en la Sierra de Candelario, muy cerca de Béjar en la provincia de Salamanca.
Desde Salamanca puedes llegar a Candelario tomando la A-66 si tienes prisa o te molesta eso de conducir o bien por la N-630 que transcurre paralela a la primera pero atravesando varios pueblos, si te gusta ir más de tranquilo y disfrutando del paisaje.
Este domingo Cristina y servidor nos fuimos de domingueros a Candelario, un pueblo serrano de Salamanca, muy cercano a Béjar y dentro de la sierra del mismo nombre. Si nos seguís por Twitter ya visteis las imágenes subidas a Instagram el domingo.
Durante la jornada hicimos muchas fotografías que serán motivo de un entrada dedicada al pueblo con su correspondiente galería.
Mientras Cristina disparaba su Nikon, yo retrataba con mi teléfono cosas que me llamaban la atención, y aquí os dejo algunas…
Desde hace apenas unos pocos días en la Rua Mayor de Salamanca podemos disfrutar de un tienda muy especial, La Cure Gourmande.
Desde que vimos cómo la tienda iba tomando forma nos sentimos atraídos por su cuidada decoración, así que en cuanto estuvo abierta al público nos acercamos y nos enamoramos, pedimos permiso para hacer unas fotografías y molestarles un rato para saber más de tan singular comercio dedicado a los dulces artesanos y totalmente naturales.
No se trata de qué cámara tienes, sino de lo que haces con ella. En el blog de Ben Olivares, que conozco gracias a Cristina, me encuentro con una entrada que demuestra esta máxima. Mira la siguiente fotografía.
Pues agárrate los machos, esta hecha con la aplicación de fotografía que traen de serie los iPhone 3Gs, si, esta hecha con un iPhone.
El artista es Lee Morris que, con esta sesión, pretende demostrar, como dice el titulo de esta entrada, que lo importante no son los medios sino lo que puedes llegar a hacer con ellos.
Para ello el bueno de Lee Morris, ademas de disparar con el teléfono, ha filmado un vídeo en la lengua de Chespir donde lo explica (mientras se rasca la sobaquera, nadie es perfecto) todo… y tú lo comprenderás si dominas la misma pero lo disfrutarás igual si no es así porque es muy descriptivo y fresco, mira:
Vale, que están hechas en un estudio con la iluminación adecuada, por un profesional, con una modelo que quisieras apadrinar, mucha post-producción y en un ambiente controlado… pero esa no es la cuestión, la cuestión es que el resultado es lo que importa, y en este caso es impecable.
Todos los enlaces, como viene siendo costumbre, justo aquí debajo.