Septiembre, mes interruptor

Al menos así lo percibo. Ha sido pasar al mes de septiembre y bajar la actividad de nuestra hermosa lavandería heladería a menos del 50% de lo habitual.

Interruptor Blanco

Visto ello hemos decidido comenzar ya a liquidar el genero restante y enfilar el cierre de esta aventura veraniega.

Es increíble como cambiamos el chip… ayer estamos de fiesta hasta las 12 o la 1 de noche, hoy me encuentro con la plaza vacía a las 9 de la noche. Así de radical, sin fase intermedia.

Llegados a este punto en muy breve retomaré el ritmo habitual del publicación de entradas. Se acaba el veranito amiguetes.

Jijonenca, buen producto pésimo servicio

Lo que se perfilaba como una bonita historia de amor se va convirtiendo poco a poco en algo que querré no recordar.

Logotipo de La Jijonenca

No se puede negar que La Jijonenca tiene unos helados excelentes, buena calidad, buen sabor e inmejorable imagen de marca. Pero parece que la crisis también les afecta y hacen recortes donde quizás no es momento de hacerlos: el transporte y la formación.

Nota Post-Redacción 1: Comencé a escribir esta entrada hace unos días pero la he dejado “reposando” para releerla y modificar o añadir cosas antes de darle al botón “Publicar” del panel de WordPress.

Pero añado esta nota para comentar algo de lo que me he enterado: parece ser que alguien del pueblo quiso, hace unos años, servir Jijonenca en su establecimiento… pero la marca, mirando por encima del hombro, les denegó la posibilidad. La sorpresa de la concesión a nuestras manos de esta posibilidad ha sido mayúscula.

¿Las cosas no están muy bien este año y hemos abierto la mano?

Cuando inicias la actividad con ellos no te imparten ni una charla, dan por sentado que lo sabes todo sobre cómo vender su producto y como único recurso obtienes un DVD con recetas de copas de helado que, en nuestro caso, no nos sirven de nada pues no tenemos instalaciones para atender ese servicio.

Los repartos se hacen todos los jueves, pero si alguna semana haces corto te enviamos un trasporte urgente y arreglado“… nada más lejos de la realidad.

Somos novatos y nos dejan a nuestra suerte con una nevera vertical y con otra expositora de 13 sabores. Con esa maquinaria es imposible atender las necesidades que se generan en un negocio de venta de helados por pequeño que sea… te impide hacer pedidos grandes porque no tienes dónde almacenar el producto.

Así que nos quejamos y finalmente nos ceden un arcón congelador que nos permite tener algo más de previsión. Pero tampoco es suficiente… bueno, tenemos el transporte urgente que nos puede sacar del apuro.

Pues va a ser que no. Siempre hay excusas (tardan 3 días en preparar un pedido que es urgente, pero si lo pides ordinario lo tienen de un día para otro) con tal de no hacer uso de esa opción… como la han de pagar aparte te ponen todas las trabas del mundo, luego te dicen eso de “Hombre, como te llegaría sólo un día antes del reparto ordinario no ganas nada

Nota Post-Redacción 2: Lo peor no es que no te sirvan, lo peor es que encima no te dan ni una opción viable ni medios alternativos: pagar un transporte a medias, cederte una caja isotérmica para que puedas ir tú mismo a buscar el genero (en mi caso por distancia es posible), poder acudir a puntos más grandes que puedan cederte algo de genero… NADA

Lo que pasa siempre, que el comercial te dice una cosa y la realidad es totalmente opuesta.

Eso si, si pides 1.500 euros de helado no hay problema.

Ya un transportista de la casa nos dejó entrever lo que se cuece en la casa: “Eramos cinco camiones de reparto y ahora solo estamos dos para atender todo lo que se genera

Un reparto a la semana para una tienda a la que no se le ha provisto de capacidad de almacenaje es a todas luces insuficiente… y eso afecta a la imagen de marca, porque ver un expositor sin materia prima es de auténtica pena.

Aguantaremos el tirón porque ya estamos en harina y en agosto, pero desde luego tengo claro que no repetiremos esta experiencia… el producto es bueno pero el servicio deja que desear.

Crónicas Heladas: Capacidad de Comprensión

Puede que tantos días sin tener un día de descanso comiencen a hacer mella en mi, o simplemente puede que algunas personas tengan la capacidad de comprender lo que se les dice algo mermada.

Helados Finos Argumosa

Son las 10 de la mañana, me encuentro inmerso en las tareas de limpieza y orden necesarias para el buen funcionamiento e higiene del local… estoy con el mocho en la mano, de espaldas a la entrada, cuando me doy cuenta de que alguien mira la carta de helados “de palo“, sigo a lo mío hasta que oigo una vocecilla:

- Buenos días… ¿helados de palo para llevar?

De nuevo busco la cámara

- Pues si señora, la carta que estaba mirando (cautela)
- Ah… si, me pone 3 de estos
- Lo siento, los que tienen el punto rojo no los tenemos. Sólo los que tienen precio puesto.

La señora me mira con cara de circunstancias.

- Pues me pone entonces 3 de estos (vuelve a señalar uno con el punto rojo)

Miro a la señora, que no es una noble anciana sino una mujer de unos 45 – 50 años… y de nuevo de forma amable le respondo:

- Tiene el punto rojo. No lo tenemos.
- Ay si, pues de estos entonces (y erre que erre, con el puntito rojo)

Al ver que se queda esperando mi respuesta le digo de nuevo:

- El punto rojo

Entonces me responde:

- Caramba, deberían poner en un letrerito que los del punto rojo significa que no están disponibles, así no habría confusiones.
- Señora, si se fija solo hay helados de palo o con el punto rojo o con el precio ¿de verdad hay que explicar lo que eso significa?

Vale, respuesta borde, pero coño… ¿tan complicado de entender es que los que están en color rojo y sin precio no se sirven?

Y aún queda agosto.

¡¡¡ Que Dios nos pille confesaos !!!

Crónicas Heladas: Yogur Natural

¿Recuerdas aquello de “De qué color esel caballo blanco de Santiago“?
Estar de cara al público a veces trae estas cosas, y eso del calor también tiene sus consecuencias.

Dudas con el Helado de Yogur

Se acerca una señora al mostrador de heladas delicias… observa las diferentes variedades disponibles, leyendo los cartelitos que anuncian su sabor con detalle.

Y es cuando todo parece ir bien que, como diría el amigo Iker Jiménez, de repente se manifiesta el absurdo.

- Y ese de yogur natural ¿de qué es?

Mirada de izquierda a derecha buscando la cámara oculta

- Pues… ¿de yogur natural? (miedo)
- Claro ¡que tonta soy!… pues de yogur natural

Repito, todo puede ser la conjunción de distintos elementos como el calor, desconocimiento del medio, comprensión lectora y así un largo etcétera… pero que sepas que ser, eres.

Crónicas heladas: Mirar también alimenta

Apenas llevamos 4 días vendiendo helados y ya nos hemos quedado ídem con la actitud de algún cliente.

Bolas de Helado

Hoy llega al mostrador una familia un tanto peculiar, unos papis con sus dos niños… se paran delante del mostrador y otean las 13 variedades de helado de las que disponemos.

- Me pones un helado de naranja (me dice el padre)

Asiento con la cabeza, desenfundo mi molde italiano del 50 y rasco la cubeta del helado de naranja para poner sobre el barquillo una bola del delicioso preparado.

Mientras realizo la operación los dos niños miran el interior del expositor.

Coloco el cucurucho sobre el soporte, para preparar el resto de unidades y…

- ¿Qué te debo?

Un poco aturdido por el golpe bajo le digo el precio, me paga y veo alejarse a toda la familia. Pero mi estupor no se acaba aquí, que va.

Toda la familia se sienta en un banco de la plaza y observa atenta como el patriarca degusta con fruición el delicioso manjar. El tío ni se inmuta, se acaba el helado delante de su público, se frota las manos, mete a todos en el coche y los veo alejarse en el horizonte con cara bobalicona.

Aunque he adornado el relato lo sucedido en el mismo es 100 % verídico.

El verano es largo y tortuoso. Esto solo es el principio.