Ayer hubo keynote de Apple, Steve Jobs nos presentó diferentes novedades: nueva versión de iLife, la 11 en concreto, FaceTime en versión beta para nuestros Mac, renovación de los MacBook Air en sabores de 13 y 11 pulgadas… y anuncio de una nueva versión de sistema operativo. Mac OS 10.7 Lion.

Con mi limitada comprensión de la lengua de Chéspir estuve siguiendo ayer durante hora y media la presentación de novedades por parte de Apple.
Pero algo hizo que saltara mi sentido arácnido: el nuevo sistema de gestión de instalación de aplicaciones que Lion comenzará a implantar en el verano de 2011, que será cuando se lance la nueva versión del SO.
Poco a poco Apple nos va guiando hacía un entorno controlado 100 % por la empresa de la manzana mordida. Nos presentan un sistema de gestión e instalación de aplicaciones basado en el que actualmente gobierna los dispositivos iPhone e iPad, es decir, te conectas a la tienda de aplicaciones (App Store) y compras las que necesites.
Lion comenzará a parecerse a uno de esos dispositivos, más abajo puedes seguir el enlace que te lleva al visionado de la presentación para verlo por ti mismo, habrá una tienda de aplicaciones y la estética de la descarga e instalación será calcada a la los cacharros móviles de la misma casa.
¿A qué nos lleva esto?
A una invasión silenciosa de nuestros hábitos que limitará las opciones, al principio de forma casi imperceptible, en el momento de buscar programas para instalar en nuestro Mac. Parece un primer paso para hacer pasar por el aro no solo a usuarios, sino también a los desarrolladores, que, si todo sigue este rumbo, tendrán que someterse al control de Apple para que su aplicación pase el corte y forme parte de la exclusiva tienda.
¿Es malo que eso suceda?
Bajo mi punto de vista: depende. Si un modelo de venta de aplicaciones a lo App Store significa no solo más control sobre las mismas, sino un precio más accesible… imagina un Adobe Photoshop a 29,99 euros, por ejemplo, o un Apple Final Cut Pro por 39,99 lereles ¿no se venderían más copias originales?

Preferiría pagar 30 euros por un Photoshop a lo App Store que los 1.000 actuales (ver la imagen de encima) por la versión completa del software, además de contar con la garantía de actualizaciones periódicas y soporte oficial de Adobe. Me pregunto si Adobe perdería dinero poniendo las licencias de sus programas a un precio accesible a todos los públicos… lo mismo digo aplicado a los sistemas operativos: si tuvieras, por ejemplo, un Windows 7 Ultimate 64 Bits a 19,99 euros ¿te tomarías todas la molestias que conlleva tenerlo pirata cuando lo puedes usar de pleno derecho por poco más de 3.000 de las viejas pesetas?
Y claro, en las ventajas se encuentra en veneno: poco a poco el sistema derivaría a un procedimiento cerrado que eliminaría nuestra capacidad de elección (jailbreaks de Mac aparte, se entiende) para encaminarnos al horizonte ideal de las empresas, es decir, el control total sobre las acciones del usuario final.
¿Ha dado Apple un primer paso a la erradicación de software no original en sus dispositivos?
¿Pagarías una cantidad razonable por un software con tal de usarlo sin limitaciones y con todas sus ventajas?
¿Es un paso al abovinamiento (palabro ¿nuevo?: convertirnos en ganado bovino) en lo que a materia de software se refiere?
Tantas preguntas y tan pocas respuestas.
Keynote | Back to the Mac (Inglés)