Esta mañana he tenido que bajar a Barcelona para solucionar varias cosas. Así que de buena mañana me he levantado, preparado los documentos y ale.
La primera en la frente, aparte de los cero grados de temperatura cae una fina lluvia, bueno me voy a tomar un café con leche calentito y después pillo el coche… iluso de mi. Cuando salgo del bar la lluvia se ha convertido en hielo en apenas unos minutos. En la misma puerta del bar derrapa el primer coche… paso, me bajo en tren.

Vale, que igual me paso un poco... ¿pero se me entiende o no?
Lo que suele ser un paseo de 12 a 15 minutos se convierte en media hora; el pueblo se ha convertido en una inmensa pista de hielo que nos convierte a todos en Chiquito de la Calzá… todos caminamos extraño para no eslomarnos al primer traspié.
Vivo en un pueblo de 2.000 habitantes, pequeño vamos, pero en el corto trayecto de mi casa a la estación de tren he visto 3 accidentes de coche, todos en el pueblo. Los típicos topetazos por resbalar en el hielo… por cierto que uno de ellos ha ido de muy poco que no me llevase por delante.
La estación de tren tiene chimenea de leña, pero no he podido disfrutarla porque he llegado justo para sacar el billete y subirme al tren… por cierto, desde él he visto otro accidente en la carretera que cortaba la misma en sentido norte. Un desastre.
Otro de los efecto colaterales del mal tiempo en mi pueblo es que la TV, digital ojo, funciona mal o directamente deja de funcionar. Y el ADSL va como el culo.
En Barcelona las cosas no estaban mejor. Los autobuses con un retraso de narices, el trafico a tope con atascos en muchos sitios, la gente que aparca en doble fila para estar más cerca del sitio donde van y no mojarse, pero mientras organizan pitotes importantes.
Lo que no entiendo es las velocidades, aunque solo sea en un tramo corto, que alcanzan algunos con el coche sobre suelo mojado… imagino que la gente está quemada y a la que tiene 40 metros libres libera tensión de esta manera. No entiendo como no pasan más cosas.
Debe ser que me estoy volviendo muy de pueblo. Cuando bajo a Barcelona lo paso bien pero cuando llevo unas cuantas horas solo tengo ganas de subirme al tren o al coche y volver a casa. Aquí no tengo ruido por las noches, huele a leña, aparco donde quiero sin ser acosado por zonas verdes o azules, me saludo con la gente que veo por la calle.
Mucha vanguardia, mucha tecnología pero como te falte gas, electricidad, el móvil o cualquier otro cachivache puedes darte por jodido. Y si llueve, más aún.