Paquirrín vuela por los aires Cantora

| |

En un arrebato de locura, el atractivo y conocido DJ y empresario de éxito Kiko Rivera, ante la situación creada por la “herencia envenenada” de su padre ha tomado lo que se viene a conocer como “el camino de en medio” y ha volado por los aires la finca Cantora.

“O para mí o para nadie” ha declarado a la prensa con los ojos inyectados en sangre mientras reía con un bidón de gasolina entre sus temblorosas manos.

Esta situación sobreviene mientras el afamado erudito y estudioso Kiko se encuentra totalmente centrado el la obtención de un doctorado sobre la cria de quisquillas y moluscos bivalvos que otorga la prestigiosa Universidad Juan Carlos Carlos I de Madrid.

“Vi la gasolinera y se me nubló la vista”

Así ha defendido su proceder el afamado artista y empresario con el fin de eludir, dentro de lo posible, la acción de la justicia, que para su beneficio es ciega.

En cuanto a la existencia de un cuarto secreto ha declarado “Ahora ya no queda ná”, ni el armario donde guardaba las galletas de emergencia.

Anterior

A guide to styling and making Dispatch your own